La llama olímpica es un símbolo internacional de paz y esperanza que encarna el espíritu de los Juegos Olímpicos. En la preparación de los Juegos de Tokio 2020, miles de personas participarán en el relevo de la antorcha Olímpica, lo que servirá de inspiración para millones de personas en todo el mundo.

El lema del relevo de la antorcha de los Juegos Olímpicos de 2020 será “la esperanza ilumina nuestro camino”. Los aficionados de los deportes tendrán la oportunidad de sostener la antorcha y transportarla en pequeños tramos de la gran ruta que la llevará desde Grecia hasta Japón, la nación anfitriona.

La llama olímpica ha sido icónica desde que se introdujo en los Juegos Olímpicos de 1928 cuando se erigió un pebetero fuera del estadio principal. El relevo de la antorcha comenzó en 1936 y ha aparecido en todos los Juegos Olímpicos desde entonces.

El relevo de la antorcha olímpica de 2020 no solo simbolizará la esperanza, sino que también propagará la alegría y la pasión de los juegos por todo Japón. La llama se exhibirá inicialmente en varios lugares de la región de Tohoku transmitiendo un mensaje de esperanza, unidad y apoyo a las áreas afectadas por el terremoto y el tsunami de 2011.

El diseño de la antorcha olímpica de Tokio 2020 incluirá un emblema de flor de cerezo (o sakura) para representar la icónica flor nacional y uno de los atractivos más conocidos del país, la temporada de los cerezos en flor. Señalemops que la antorcha cuenta con un sistema de doble quemador que lo hace resistente al viento y la lluvia.

El emblema de la flor del cerezo se ha creado empleando las mismas técnicas de fabricación utilizadas para la producción de trenes bala Shinkansen. La extrusión de aluminio se ha utilizado para hacer piezas sin soldadura a partir de una sola hoja de metal. El emblema de la antorcha representará la armonía entre las tradiciones japonesas y sus avanzadas habilidades tecnológicas.