El pasado 19 de enero se dio inicio al Torneo de Verano en el estadio Sausalito de Viña del Mar. Los equipos participantes prometían un buen espectáculo: Everton, Colo

Colo, Unión Española y la Universidad Católica. Lo concreto es que el torneo ha mostrado algunos aspectos interesantes, unos positivos y otros claramente alarmantes.

Partiendo por lo positivo, resulta notable la buena participación de Everton y Universidad Católica, elencos que estrenaban nuevo técnico.

Everton, conjunto adiestrado por el uruguayo Gustavo Díaz, técnico que gusta jugar con intensidad en la ofensiva, ha convertido 5 tantos en 3 partidos (Gonzalo Freitas, Cristian Suárez, Álvaro Madrid, Maximiliano Cerato y Juan Cuevas), mostrando una interesante faceta de juego colectivo.

El cuadro viñamarino cuenta, además con un tridente defensivo sólido compuesto por Bastián San Juan, Cristián Suárez y Marcos Velásquez. Un equipo, sin duda, a tener en cuenta para el campeonato nacional que comenzará a mediados de febrero.

Universidad Católica, equipo dirigido por el argentino Gustavo Quinteros, ha refrendado con creces su calidad de campeón y, junto a Everton, llegarán a la final del Torneo de Verano viñamarino con un juego vistoso y goleador (5 tantos en 3 partidos).

Al igual que Everton, han convertido en el cuadro cruzado distintos jugadores: Valber Huerta, César Fuentes, José Pedro Fuenzalida, César Munder y Diego Buonanotte.

Tras las dudas que generó en el partido debut, Universidad Católica derrotó con claridad a Colo Colo en un encuentro de alta intensidad. El equipo de Quinteros dejó una grata impresión y tuvo en Edson Puch como una de las grandes figuras a seguir éste año.

Torneo de VeranoPreocupante es la imagen que deja la Unión Española, equipo dirigido por Fernando Díaz. El cuadro rojo, a pesar de ganar un partido, mostró un juego por muchos pasajes errático, apostando al contragolpe con tres buenos elementos: Mauro Caballero, Gary Tello y David Llanos.

De hecho, Llanos es el autor del único gol marcado por los hispanos en 3 partidos. Una participación, sin duda, discreta de los de Plaza Chacabuco.

Por último, alarmante es el pésimo torneo que llevó adelante Colo Colo, dirigido por Mario Salas quien llegó con bombos y platillos al cuadro albo. Se pensaba que la verticalidad, el buen trato del balón y los goles llegarían con la interesante propuesta que le conocemos a Salas: nada más lejos de la realidad.

Si bien Colo Colo exhibió en varios pasajes tenencia del balón, una presión constante al rival y rompiendo líneas desde atrás con sus laterales, lo cierto es que carecieron de profundidad y llegadas de real peligro. Colo Colo no inquieta a sus rivales.

Ante la Universidad Católica, Mario Salas llegó a tener 4 delanteros en cancha, sin embargo los goles no llegaron. Ante Everton, el cuadro popular completó 4 partidos sin ganar despertando algunas alarmas en lo que pueda venir.

El elenco albo fue incapaz de mantener una ventaja de dos goles, y terminó cayendo sin apelación frente a los “oro y cielo”, un aspecto que sin duda debe preocupar a Salas.

Lo rescatable en el elenco popular es la dupla Gabriel Costa y Esteban Paredes, quienes prometen ser una buena sociedad con miras al campeonato nacional y a la Copa Sudamericana.

Torneo de VeranoDe éste modo Everton y la Universidad Católica jugarán la final del Torneo de Verano, el sábado 2 de febrero a las 19:05 horas en el estadio Sausalito.

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