Días cruciales para la Selección Nacional y una apuesta peligrosa asoma. Su entrenador tras la derrota con Paraguay debe enfrentar a Bolivia con el peso  de haber sufrido no sólo una derrota contundente sino que, además, lamentando la ausencia de dos jugadores titularísimos,-Jara y Aranguiz,- quienes recibieron sendas tarjetas amarillas de parte del árbitro Néstor Pitana.

Para reemplazar a Gonzalo Jara existen variadas opciones. A saber, Enzo Rocco y Paulo Díaz y posiblemente sea este último quien sea su reemplazante.

Pero no deja de ser curioso un aspecto. PIzzi nominó a Osvaldo González que en la actualidad  juega en el Pachuca de México apelando a que se trata de un jugador de experiencia pero muy fundamentalmente porque lo hace en altura, lo que lo transformaba en un jugador apetecible para ser titular en La Paz.

Es más, lesionado como está, se le cuidó precisamente para esta ocasión. Por ello que no deja de ser perturbador que dándose las dos condicionantes previstas para su inclusión como titular,- la altura y la ausencia de Gonzalo Jara,-no asome en las formaciones que parecen como posibles.

En efecto, todo hace presumir que será en definitiva Paulo Díaz quien asumirá esa responsabilidad y acompañar a Medel.

Respecto al reemplazante de Charles Aranguiz, ya significa para el entrenador nacional posiblemente mayores dificultades pues ya no se trata de un jugador por otro, sino que su decisión va afectar el sistema de juego que aplicará la selección frente a los bolivianos.

apuesta peligrosa
Apuesta peligrosa para Alexis y sus compañeros

Si opta por Hernández deberá sacrificar necesariamente a Nicolás Castillo lo que en consideración a su bajo rendimiento frente a los paraguayos hace la decisión menos traumática. El tema es que al ingresar a Francisco Silva como aparentemente es el deseo de Pizzi el mediocampo estaría constituido claramente inclinado a defender más que atacar.

Bien se sabe que no obstante tal composición, para mí asoma como una limitación de mayores opciones ofensivas, en los hechos en oportunidades ha sido exitosa para obtener resultados determinados.

Estas oscilaciones tácticas de Pizzi , que se traducen en dejar de ser intenso, presionante y vertical, priorizando fórmulas más conservadoras, posiblemente constituyan  un componente nocivo que paulatinamente ha ido deteriorando el modelo exitoso heredado de sus antecesores.