El tenis está viviendo horas difíciles tras conocerse la suspensión por parte de la ITF de Nicolás Jarry por un no negativo en un control de doping durante la última Copa Davis realizada en España.

Casos como el de Jarry ponen en el punto de mira de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) a miles de deportistas cada año. Una investigación liderada por el Grupo en Alimentación y Nutrición (ALINUT) de la Universidad de Alicante se ha cuestionado si existe el doping involuntario.

El estudio describe como el consumo de suplementos nutricionales está aumentando a la vez que crecen los casos de dopaje no intencional. Entre12% y 58% de productos como proteínas en polvo, multivitamínicos, bebidas isotónicas o barritas contienen sustancias dopantes no etiquetadas. En algunos casos se debe a un control de calidad deficiente por contaminación cruzada durante la fabricación, procesamiento o embalaje

Recordado es el caso del  nadador brasilero César Cielo, quien dio positivo en upor el diurético prohibido furosemida. Cielo se coronó como Campeón Olímpico en 50 metros crol y Campeón Mundial en 50 y 100 metros libres y fue record del mundo en esta última prueba. La comisión que juzgó el caso optó por sancionarlo con una «advertencia» y la respectiva pérdida de los resultados obtenidos, debido a que «no fue identificada culpa o negligencia» y que el diurético apareció en sus muestras de orina por contaminación en la manipulación de un suplemento alimenticio legal que consumía Cielo.

Otro brasileño, el tenista Thomaz Bellucci, dio positivo  y se le notificó una suspensión por cinco meses. Bellucci «fue suspendido por haber ingerido de manera no intencional una sustancia que contenía hidroclorotiazida, en un complejo multivitamínico con contaminación cruzada».

Los frascos con el complejo multivitamínico fueron presentados por Bellucci para un análisis en un laboratorio en los Estados Unidos y también en otro de Montreal, acreditado por la WADA, donde se comprobó la contaminación. Jarry estaría apuntando a un proceso similar para comprobar que su caso también podría deberse a contaminación cruzada.

Otro caso es el del delantero peruano Paolo Guerrero quien habría consumido té de coca en un hotel de Lima donde concentraba la selección inca durante la clasificatoria al Mundial Rusia-2018 y que le costó una sanción de la FIFA por dopaje de 14 meses. «Hubo contaminación cruzada (en el té). Habían muchas personas que tenían falta de profesionalismo», aeguró guerrero. En junio del 2018 se le permitió excepcionalmente disputar el mundial.

El tenista argentino Guillermo Coria también fue sancionado por siete meses de inhabilitación en el circuito después que una muestra diera positivo por nandrolona en el ATP de Barcelona. Se comprobó que la sustancia ingerida por el jugador se encontraba en un suplemento vitamínico contaminado. Coria tuvo  una larga disputa legal con la empresa que fabricaba el producto.