Atrás quedaron los años en que Valentina Toro quería ser actriz. Transformada en una destacada deportista nacional, con enormes proyecciones, es la actual campeona mundial Sub 21. La seleccionada de karate se impuso con un total de 1,109 votos (42,72%), siendo escogida por los lectores de Faro Deportivo como la mejor deportista del año, ganándose como premio un Notebook, gentileza de Acer.

Un premio más que se suma a un 2019 que ha estado plagado de logros y éxitos para ti. ¿Qué análisis harías cerrando este año?

“Creo que ha sido un año de pura felicidad, porque además de todos los logros que he obtenido es porque soy feliz haciendo lo que hago. Me encanta el karate y eso es lo que más quiero destacar. Me gusta ir a entrenar, estar compitiendo, y aún más alcanzar mis logros. Obviamente, que detrás de todo eso hay mucho esfuerzo, mucho llanto, mucho cansancio, pero al final se reciben las medallas ganadas después de tanto entrenamiento y nos ponemos para la foto. Esta es la parte linda de todo lo duro que se trabajó en el año. Pero feliz por todo, por este regalo que la gente me hace a través de El Faro y, bueno, seguir entrenando para tener un año mejor, que sigan los éxitos y así volver a sentir esta felicidad”.

Hoy se está reconociendo tu esfuerzo a través de estos premios, como el que te hace entrega el Faro por ser la más votada a través de nuestro medio ¿Cómo recibes todo este cariño?

“Mucha gente me felicita por redes sociales. Es una locura, pero intento llevarlo con humildad, incluso le doy apoyo a muchos niños que me ven y que se están iniciando en esta disciplina, porque, aunque no lo crean, yo pasé por lo mismo que ellos están pasando ahora, competí en los mismos lugares y perdí mis primeros campeonatos. Los veo y me gustaría que sean mejor que yo. Pero, en fin, agradezco mucho el cariño y apoyo que me da toda la gente y es súper cool para mí y mi familia cuando nos piden fotos”.

En mayo tienes el preolímpico. ¿Cómo te sientes para este desafío?

“Bueno, va a estar muy difícil, porque de karate son 5 categorías, -50 kg, -55, -61, -68 y la +68, pero para Tokio se van a unificar. Va a quedar la -55, que es la mía, y que se junta con la -50 y, por otro lado, la -61 se juntará con la +61. Y para este preolímpico que se va a realizar en Francia en el mes de mayo va una categoría por país, y entre la categoría -50 y -55 la federación decidió llevarme a mí para el clasificatorio, donde se realizará un torneo normal, pero que va a ser como un mundial, ya que las que lleguen al final y los dos bronces quedarán clasificadas y otro día competirán todos contra todos para que queden las tres clasificadas. Terrible sería quedar entre las cuatro y luego después quedar fuera. Lo bueno es que en ese torneo no van a estar las mejores de las mejores, porque una semana antes van a ver quiénes clasifican por ranking. Desafortunadamente yo no puedo clasificar por ranking, porque estoy muy lejana y clasifican 4, dos -50 y dos -55, que me doblan la edad y son fuertes. Pero la que gana es la que tiene la cabeza más fuerte, así que tengo que seguir creciendo, trabajar duro estos meses y esperar al clasificatorio, lo que creo que es posible”.

Se vienen los Panamericanos acá en Santiago ¿Qué piensas de ese desafío?

“Yo ya he vivido el karate acá en casa, es algo muy lindo, y pienso que en Santiago 2023 nos va a ir muy bien, así como nos fue en Lima 2019, donde el karate fue la segunda mejor disciplina de Chile. Y bueno, es bonito vivirlo acá en casa, feliz de tener esta oportunidad y voy a trabajar duro para dejar la medalla de oro acá”.

¿Cómo ves ese camino hacia Santiago 2023?

“Lo veo duro, lleno de llanto, dolor y cansancio, pero vamos a ir con todo. Nadie dijo que sería fácil. Al final el que es campeón aplica la ley que dice “el que más aguanta siempre llega a ser campeón”. Yo estoy dispuesta a vivir todo ese camino de esfuerzo, así que voy con todo”.

Hablando de la gente que te quiere hay un amor en tu vida. ¿Cómo vives esa relación karateca con Joaquín González, de tu misma disciplina?

“Llevamos poquito, por eso no lo habíamos hecho público aún. Estamos juntos hace un mes, pero nos conocemos desde los 13 años. Hemos sido muy buenos amigos todo ese tiempo y nuestros papás también son amigos. A las premiaciones hemos ido juntos, estuvimos en el Círculo de Periodistas Deportivos donde nos premiaron a los dos, a él como el mejor karateca hombre y a mí como la mejor karateca dama. Es una experiencia genial poder vivir nuestra pasión juntos y que es lo que al final nos une. También ha sido lindo el reconocimiento que hemos recibido ambos, pero debemos seguir entrenando duro para ver si logramos los dos clasificar a Tokio, ya que él, al igual que yo, se va a enfrentar al clasificatorio en mayo”.

Ambos han sacado premios. ¿Qué te dice Joaquín a ti por tus logros?

“Está muy orgulloso de mí y yo también lo estoy de él. Ambos nos exigimos porque sabemos que podemos dar más. Es bueno seguir creciendo juntos en lo que más nos gusta y espero que nuestra carrera siga hacia arriba”.