La Formula Uno vivió en Brasil una de esas jornadas inolvidables, de la que se hablará por muchos tiempo, pues tuvo ingredientes realmente fuera de todo pronóstico, como el nuevo papelon de los Ferrari, algo repetido durante este 2019, con Sebastien Vettel culpable esta de chocar a su compañero de equipo, el histórico segundo lugar de un Toro Roso y la nueva victoria de Red Bull con Max Verstappen.

En definitiva el circuito de Interlagos, en Sao Paulo, vio como el holandés de Red Bull, ganó este domingo el Gran Premio de Brasil, penúltima prueba del Mundial de Fórmula Uno, por delante del francés Pierre Gasly (Toro Rosso) y del inglés Lewis Hamilton (Mercedes), hexacampeón del mundo.

Verstappen consiguió el triunfo sobre los 4,309 kilómetros del circuito, tras una intensa batalla con el primer piloto de Mercedes, que vendió muy cara su derrota y sufrió al final para terminar tercero. Los Ferrari del alemán Sebastian Vettel y del monegasco Charles Leclerc se quedaron fuera de la carrera a pocas vueltas para el final tras un choque entre ambos, siendo Vettel el responsable.

El español Carlos Sainz (McLaren), que partió desde la última posición, rozó el podio y terminó cuarto tras una remontada épica. En la última vuelta, un Hamilton que optó por poner un juego postrero de gomas para atacar a Verstappen, no sólo se quedó sin victoria, sino que no pudo ni con Albón con el que chocó de forma estrepitosa. Tampoco con Gasly, que fue segundo y hace historia para Honda, con un doblete red Bull-Toro Rosso.

Lewis está investigado y puede suponer el primer podio de Carlos Sainz en la F1. De momento iguala el mejor resultado de su vida, el cuarto de Singapur 2017. De conseguirlo, sería el cuarto piloto español que se lleva trofeo tras Alfonso de Portago, Fernando Alonso y Pedro de la Rosa.

Max Verstappen venció una carrera que mereció más que nadie y Lewis fue ambicioso para intentar rebasarle y salió perdiendo. En este final de temporada el dominio de Mercedes parece haberse acabado, pues sufren demasiado, incluso contra Red Bull.

La carrera enloqueció en la recta final con la salida del coche de seguridad en varias ocasiones, primero con el adiós con el finlandés Valtteri Bottas por problemas de refrigeración en su Mercedes y después por el accidente entre los dos Ferrari.

El holandés Verstappen no falló esta vez y se sobrepuso a cada situación complicada para adelantar a Lewis justo después del coche de seguridad provocado por los Ferrari.