Tratándose de la salud de Diego Armando Maradona todo transcurre vertiginosamente y con ciertas señales  de hermetismo y misterios que mueven a la duda.

Esta vez, reconozcamos, todo se ha hecho más visible y público y su doctor personal Leopoldo Luque se ha encargado de dar informes periódicos a los medios y fanáticos apostados en las afueras de la Clínica Olivos donde fue intervenido por un tumor en la cabeza.

Esta operación fue exitosa al decir del profesional «salió todo muy bien. Se ha levantado, hemos conversado y hasta hemos bailado. Uds saben lo difícil que es y lo único que desea es irse a a casa. Pero esta vez no se lo permitiremos y no nos vamos a dejar llevar por sus deseos «. Y eso nos parece bien.

Pero las causas iníciales de su internación en un sanatorio privado el lunes fue por un cuadro general depresivo y anímico. Esto varió rápidamente  al día siguiente cuando  es operado de cierta urgencia aparentemente en forma exitosa.

Pero el doctor desliza otras situaciones que nos hacen pensar que Maradona no está del todo sano y recuperado. «El tiene afición alcohólica (y de drogadicción agregamos nosotros) que se hizo necesario sedarlo para permitir una abstinencia obligatoria. A veces tiene confusiones señaló el doctor.

Además, reconoció también que ha tenido reuniones con otros profesionales que lo han tratado en otras oportunidades para tener una visión global de su salud. Lo claro es que Maradona en esta oportunidad no impondrá su voluntad y sólo se le dará el alta cuando se haya recuperado totalmente y para que ello ocurra pueden pasar varios días.

Los doctores Luque y Cahe.

Alfredo Cahe, médico de Diego Maradona durante 30 años (1977-2007), se sumó en las últimas horas al equipo del doctor Leopoldo Luque para supervisar la recuperación del Diez, quien continua internado en la Clínica Olivos, tras haber sido operado de un hematoma subdural.

Al ser consultado sobre si la adicción de Diego al alcohol merece un tratamiento inmediato, el doctor dio una contundente respuesta. «Creo que sí. Hay que ir paso a paso. Por su puesto lo que queda de la familia está de acuerdo en que así Diego es inmanejable y se va a deteriorar cada vez más. Hay que tomar el toro por las astas y ponernos firmes y buscar los mejores profesionales. Está como cuando lo llevé a Cuba», aseguró.

Cahe se refería a la situación dramática del año 2000, cuando Maradona estuvo al borde de la muerte en Punta del Este, Uruguay, tras descompensarse y ser internado en el Policlínico La Barra. Mediante análisis, luego se demostró que había clorhidrato de cocaína en la sangre y la orina, por lo que la descompensación se produjo a raíz de ese consumo y no de un exceso en las comidas, como había contado su representante de ese entonces Guillermo Coppola. 15 días después, a Diego lo llevaron a Buenos Aires y posteriormente se instaló en Cuba para rehabilitarse de las adicciones.

Y, para dejar en claro el problema, Cahe prosiguió: «El alcohol es una droga, es decir que se cambió una cosa por otra. El alcohol constituyó una de las bases importantes de la drogadicción de Diego».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.