FALLECIÓ EL TANQUE DE NOBLE CORAZÓN

Su salud estaba muy deteriorada y su vida se iba apagando lentamente. Su hijo decidió llevárselo a vivir sus últimos años a la ciudad de Ovalle para brindarle un mejor cuidado.

Hoy, de madrugada el corazón de Carlos Campos dejó de latir a los 83 años y a partir de ese momento comienza a escribirse la leyenda de uno de los jugadores más notables y noble que ha dado nuestro futbol identificado por siempre con los colores azules de su adorada Universidad de Chile, con quien compartió los mejores momentos futbolísticos de su prolongada carrera.

Perteneciente a la inolvidable generación del llamado Ballet Azul, casi tan grande y venerada como la actual denominada «generación dorada». Goleador por excelencia y de aquellos centrodelanteros poco explotados y comunes en los sistemas tácticos de hoy.

Su hábitat era el área y su fortaleza el juego aéreo donde aprovechaba  certeramente su corpulencia física y su don para ubicarse dentro de ella. La década del 60 fue capturada  exitosamente por la U obteniendo 6 títulos y en ellos fue fundamental su figura, que se transformó por años en su gran goleador y también del fútbol nacional. Distinciones y honores no le faltaron. Fue elegido como el mejor delantero del fútbol nacional.

Tuve oportunidad de verlo en acción desde muy cerca. Apostado detrás del arco veía   cuando Pedro Araya se aprestaba desde el costado derecho y, desde el lado izquierdo lo hacía Leonel Sánchez a enviar los centros, sus desplazamientos y movimientos  para anticiparse a defensores y arqueros y conectar el balón con su potente golpe de cabeza.

Fue contribuyente de la selección nacional que obtuvo el tercer lugar en el mundial del año l962 realizado en nuestro país. Sin duda, nos deja uno de los ídolos más grandes de nuestro futbol. Amigo noble y respetuoso con compañeros y adversarios. Adiós Tanque, el fútbol te agradece y te recordará por siempre.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.