El nadador paralímpico Alberto Abarza tenía sus maletas listas para ser el representante de Chile en Tokio 2020, pero la crisis de salud que se vive en el mundo obligó a aplazar los Juegos Olímpicos y Paralímpicos para el 2021. Alberto, que padece del Síndrome de Charcot-Marie-Tooth, llegó a Chile el 6 de marzo y fue considerado persona de riesgo, por lo que cumple con su entrenamiento desde su hogar.

¿Qué te pareció el aplazamiento para el 2021 de Tokio?

“A mi me parece que es una decisión acertadísima. Lo mejor que pudo haber pasado era suspender, ya que habían muchas vidas en juego, sobre todo si consideramos que los juegos se realizan en una Villa Olímpica donde se comprometía la salud de muchos deportistas”.

¿Cómo te afecta en lo personal esta postergación de un año?

“El que no se realicen este año 2020 a mí me afecta, ya que mi discapacidad está avanzando y no sé cómo voy a estar para el 2021, pero al mismo tiempo tengo una felicidad gigante, porque muchos compañeros a nivel mundial van a poder llegar a las mejores condiciones y con la seguridad de cuidar su salud. Igual, yo la clasificación la tengo, pero también quiero ir a representar a mi país de la mejor manera”.

¿Es un sueño llegar a los Juegos Olímpicos del próximo año?

“Mi entrenador y mi doctor están haciendo todo para que yo pueda estar, pero insisto que quiero llegar de una manera competitiva. También estamos contando con todo el apoyo de Teletón, porque esta enfermedad avanza día a día, pero somos muchos los que estamos haciendo todo lo posible para estar”.

¿Cómo se hace para entrenar en tiempos de cuarentena?

“Estoy en casa entrenando en “seco”, que le llamamos nosotros cuando no entrenamos en agua. Harto gimnasio con pesas y elásticos, es una rutina bien completa. Además, comiendo “sanito”, bueno en realidad tratando de comer sano”.

Alberto Abarza consiguió oro en los Juegos Parapanamericanos de Lima.