El Gobierno de Austria autorizó la organización del Gran Premio austriaco para las dos carreras que se disputarán entre el 5 y 12 de julio que serán el puntapié inicial de la temporada 2020. 

“La organización presentó un concepto de seguridad completo y profesional para la prevención de la propagación del coronavirus”, afirmó el ministerio de Sanidad de Austria. Además, de medidas de higiene estrictas, la organización realizará test y visitas médicas a los pilotos y todos los equipos que son parte de la F1. 

Finalmente, el gobierno de ese país, pidió a los organizadores que sea un circuito cerrado, es decir que no exista contacto con las personas ajenas a las carreras.

Ross Brawn, máximo responsable deportivo del Mundial de Fórmula Uno, ya había expresado a principios de mes que Austria era el lugar ideal para comenzar el campeonato.

«Es bastante difícil encontrar el tipo correcto de carrera en el que, desde el principio, podamos controlar el entorno lo suficientemente bien como para garantizar la seguridad de todos», explicó Brawn.

«Austria se ajusta muy bien a eso. Tiene un aeropuerto justo al lado del circuito, al que las personas pueden llegar. No está demasiado cerca tampoco de una ciudad», precisó.

El campeonato de Fórmula Uno, que debería haber comenzado en Australia en marzo, ha perdido ya las primeras diez pruebas de la temporada con la cancelación del Gran Premio de Francia, programado para el 28 de junio.