Ginny Fuchs, boxeadora capitana del equipo olímpico de Estados Unidos, dio en febrero positivo en un examen antidoping por ingerir dos sustancias prohibidas. Dichas sustancias fueron ingeridas tras tener sexo sin protección con su pareja, lo que ha hecho que evite ser sancionada al lograr demostrar que las sustancias se las transmitió su pareja manteniendo relaciones sexuales.

La Agencia Antidopaje de Estados Unidos (USADA) vio que la pareja de Ginny Fuchs había tomado productos con sustancias prohibidas en esas fechas, por lo que vieron compatibles los niveles de esas sustancias en el cuerpo de la boxeadora de peso mosca de 32 años con aspiraciones de medalla en los próximos Juegos Olímpicos de Tokio.

La USADA vio que existía la posibilidad de una transmisión de fluidos durante una relación sexual sin protección, por lo que exoneró oficialmente a Ginny Fuchs de su acusación de dopaje.

Al igual que sucede en el caso de bajos niveles de clembuterol motivados por la ingesta de carne contaminada, la situación de Fuchs es parecida, ya que fue su pareja quien le transmitió los metabolitos encontrados.

“Me siento aliviada después de que la USADA haya completado una investigación exhaustiva. Descubrieron que mi caso era único y, por lo tanto, vieron que no había cometido una falta. Esta ha sido una gran lección para mí y ahora que terminó, estoy completamente enfocada en prepararme para los Juegos Olímpicos”, dijo Ginny Fuchs en su cuenta de Twitter.