Debe ser una de las familias más complicadas que conozco, con los integrantes más polémicos que jamás se hayan visto, con divergencias  -como todas-, con acusaciones cruzadas y ventiladas a través de los medios de comunicación; enojos y sentimientos encontrados. Encuentros y desencuentros. Una historia digna de guión para una serie televisiva o proyecto cinematográfico. Es la familia del tenis.

En los últimos años esta familia -como muchas en Chile- se ha visto dañada desde el punto económico, lo cual ha provocado una merma en sus arcas y por ejemplo el enojo de un grupo de integrantes del equipo de Copa Davis, que en diciembre pasado acusó demora en los pagos por participar en las confrontaciones. «No queremos más atrasos en los pagos de la Copa Davis, necesitamos de ese recurso para poder planificar nuestros próximos torneos, no queremos tener que luchar siempre por meses para poder cobrar ese dinero», señalaba una sentida carta de los hijos pródigos del tenis.

El enojo era contra el padre y patriarca de ese entonces, cuestionado durante casi nueve años por una mala administración, por disminuir en el estatus socio económico al resto de su grupo más cercano y por dejar en la pobreza absoluta a los más jóvenes, sin derecho siquiera, a obtener una “mesada”. Él es José Hinzpeter, odiado por muchos y querido por pocos, pero el hombre de las decisiones. Al fin y al cabo era quien decía la última palabra.

Por ese y otros motivos se enojaron sus hijos “regalones”, los que producto de su trabajo se convirtieron en los sostenedores de la familia; por ello redactaron una carta y criticaron duramente a su padre, pidiendo un cambio en los estatutos de la Federación con el fin de que puedan entrar nuevos actores como ex tenistas profesionales y entrenadores. «No queremos seguir escuchando constantemente de problemas financieros, de pérdidas de platas, de malos manejos de dinero», señalaron.

Hinzpeter tuvo numerosos desencuentros por dinero. En 2009 Fernando González renunció al equipo chileno de Copa Davis, haciendo pública una carta del abogado Gonzalo Molina, miembro del estudio Barros & Errázuriz, en representación de los padres de Fernando González, Nicolás Massú y Paul Capdeville, donde se exigía aclarar el destino de parte del dinero que dejó el duelo por la Davis entre Chile y Australia.

Hablemos de cifras: Hinzpeter, en ese momento candidato a la reelección como presidente de la Federación de Tenis de Chile, consignaba que se habían pagado al ex alcalde de Sierra Gorda, Carlos López, a cargo de la organización,  $173.765.363. La cifra, según el abogado, excedía en $ 62.411.742 lo acordado en el contrato firmado el 2 de julio de 2008, una semana antes de que López fuera suspendido de su cargo  por la Contraloría, a causa de varias denuncias en su contra.

Entremedio Chile perdía el torneo ATP de Viña del Mar, se quedaba sin figuras de renombre en el circuito profesional y la federación toma la controversial decisión de construir canchas de paddle en los terrenos que recibió del Serviu en su momento…

No quisiera dejar pasar este último punto. El jefe de la familia decidió arbitrariamente modificar las dimensiones de la casa, ¿en beneficio de quién? Hinzpeter, arriendó parte de los terrenos de la organización en Cerro Colorado a un tercero, para construir canchas de páddel y que significó que dos canchas de tenis fueran eliminadas situación que sería irregular, considerando que ese lugar fue entregado por el gobierno, por medio del Serviu. Insólito.

Pero además saldrían a la luz pública problemas como el no pago de salarios, irregularidades en contratos y nexos con empresas privadas.

Había que sentarse a la mesa y pedir explicaciones, era necesario transparentar lo que parecía ser no sólo un cuestionamiento. Sobre ello, José Hinzpeter dijo que «nosotros somos auditados todos los meses por el IND. Por ejemplo en 2013 de 550 millones de pesos que declaramos sólo nos protestaron 600 mil, ese fue el margen. Además, siempre hay auditorías externas y comisiones revisoras de cuentas».

Remató diciendo, “Si alguien quiere decir que he sacado plata del tenis para mi bolsillo, que revisen todo, no hay nada que esconder».

Ello llamó la atención de Milovan Kegevic, candidato a la presidencia en la última elección de la federación que no pudo llegar a los comicios tras ser inhabilitado, quien calificó a  Hinzpeter como «el Sergio Jadue del tenis».

Pero el aludido volvió a negarlo todo: «Tengo una gran autocrítica, pero eso hay que analizarlo con calma. Hemos hecho cosas equivocadas, hemos hecho cosas malas, pero mis manos están absolutamente limpias. Si me he equivocado, lo he hecho en aspectos deportivos», expresó.

¿Y en lo monetario? Me pregunto.

Tomemos solamente un par de ejemplos: los torneos futuros. En al menos cinco de ellos no es posible asegurar que la totalidad de los fondos se ocuparon de manera adecuada, ya que sus rendiciones incluyen “declaraciones juradas” firmadas por personas que no son los organizadores de los torneos. De los cinco campeonatos que presentan está irregularidad en sus rendiciones, uno se efectuó en 2010, en Rancagua (con una declaración jurada de gastos por $10 millones). Los otros cuatro se efectuaron en 2013, en Concepción, Osorno, San Felipe y Quillota (todos con declaraciones juradas por $3,7 millones). En total, los fondos cuestionados suman casi $25 millones.

Otro caso: el head coach de la federación Alex Rossi fue acusado por el padre del joven tenista Alejandro Tabilo de exigir US$ 35 mil para jugar torneos futuros en Chile sin ranking suficiente. El gerente niega haber hablado con el progenitor.

Me sumo a Ulises Cerda: hay que trabajar por y para los jóvenes. La falta de apoyo a los tenistas más jóvenes, evidenciada en el último tiempo es preocupante. Reciben una escasa ayuda económica, lo cual les hace muy difícil abrirse paso sino es gracias al esfuerzo familiar o a un poseer un talento innato con la raqueta que se demuestra desde edades tempranas. Hasta hoy, ni con el talento basta.

¿Cuánto cuesta ser tenista? ¿Cuánto cuesta un par de zapatillas, un juego de raquetas, indumentarias, viajes? ¿Cuánto cuesta utilizar una cancha de tenis para entrenar? Y esto sólo es una parte de la inversión.

Creo que las acusaciones de malos manejos financieros son ciertas y ello trajo conflictos internos. No resulta descabellado señalar que el deporte blanco no lo es tanto, más aún a sabiendas de que es verdad lo de las apuestas, incluso lo de la carta anónima publicada por un tenista chileno en la que confesaba “dejarse perder partidos”.

Tengo la convicción de que será muy difícil unificar criterios, son muchas personas, demasiados referentes y es mucho el dinero que se mueve. La idea es mejorar los problemas internos en la Federación de Tenis de Chile, las acusaciones que surgían respecto a irregulares actuaciones en la dirección financiera de la misma y hacer borrón y cuenta nueva con la nueva, trabajar en una misma dirección. Por el bien de la familia.

 

Rodrigo Sánchez