El deporte en general, y el Básquetbol en particular, nos presentan hoy un grave problema para su desarrollo. Mientras el Comité Olímpico intenta dar algunos lineamientos y de promover la buena gestión, las Federaciones son un gran cuello de botella para el tan anhelado salto al desarrollo.

La mala gestión de las Federaciones, y la poca mirada hacia el futuro no nos permite mejorar. Las Federaciones no son modernas, lo que requiere de urgente atención.

Mientras no se cambien de raíz las maneras de dirigir estos organismos no podremos avanzar. Los presidentes intentan hacer lo que pueden. Algunos no tienen el tiempo para dedicarle al deporte ya que tienen otras actividades, y deben vivir de ellas. Y los que tienen el tiempo, en buena medida siempre terminan sirviéndose del deporte y no trabajando para él. Con honrosas excepciones por supuesto.

El Comité Olímpico intenta por todos los medios de mejorar la gestión de las Federaciones, pero se encuentra con este grave problema que termina salpicando su accionar.

El Estado sube todos los años el aporte al deporte, el que es mal administrado, por tanto los sistemas de control se hacen rigurosos y tediosos, los flujos de dinero llegan tarde a los deportistas y las quejas son pan de cada día.

Ningún Gobierno ha entendido la importancia de un plan nacional de capacitación, que sea centralizado, ya que hoy es tierra de nadie. Nuestros entrenadores no tienen cómo capacitarse seriamente. No existen en las Federaciones, por ejemplo, Escuelas Nacionales de Entrenadores, en las que se planifique de manera adecuada la capacitación a todo nivel. Para ser riguroso, algunas Federaciones sí las tienen, pero son las menos.

Nuestros escolares, que son nuestro futuro, están en manos adecuadas para conseguir un mejor desarrollo deportivo? Debieran existir programas serios y encadenados con todos los actores del deporte y la educación. Hoy vamos todos por carriles distintos y separados.

El Estado está gastando mucho dinero en deporte, pero siempre es poco, y muchas veces mal gastado por deficiente gestión.

Por otra parte, la gestión del deporte debe profesionalizarse y no seguir tan politizada en algunos organismos. Los buenos resultados llegan generalmente producto del trabajo en equipo de todos los estamentos. Y llegan en el mediano y largo plazo, producto de planes, y no de las miradas de corto plazo que tenemos hoy .

Capacitación, gestión profesional, competencia, visión de futuro, son algunas de las áreas en que hay que trabajar.

Perdón por lo expuesto. Todo el mundo sabe de esto, y no es nada nuevo. Pero no encontramos la forma de solucionarlo. ¿Por qué será?

 

Miguel Ureta Concha

Entrenador Adultos y Jefe Técnico rama Básquetbol UC

Ex entrenador selección nacional adulta