La virulencia del COVID-19 ha remitido en los países europeos mientras que en el continente americano lleva semanas en plena expansión. El mundo del esquí no permanece ajeno y ha tenido que ir adaptándose, aplicando planes alternativos a los que son tradicionales en esta época del año en condiciones normales.

El equipo italiano femenino que está trabajando en el Stelvio se ha visto afectado por tres positivos en coronavirus. Dos entrenadores y una atleta (se rumorea Nicol Delago, aunque la federación italiana (FISI) no ha revelado identidades) han dado positivo y el hotel donde se alojan fue cerrado y las atletas enviadas a sus domicilios.

Sólo seguirán trabajando en el Stelvio el equipo junior y el de Copa de Europa. El resto, con Federica Brignone, cuya madre se recuperó después de ser hospitalizada, y Sofia Goggia al frente, finalizaron esta concentración de pretemporada en el Stelvio. La FISI no descarta sin embargo reanudar el trabajo en el Stelvio en los próximos días ya que el técnico contagiado fue aislado del equipo a tiempo.

Pese a que se ha estado trabajando en pequeños grupos hay que tener en cuenta que la FISI ha desplazado al Stelvio casi 200 personas entre deportistas de Copa del Mundo, de Europa, junior y staff técnico.

El equipo masculino de velocidad tiene previsto empezar este miércoles un ‘stage’ de diez días en el Centro de Entrenamiento Olímpico de Formia.