EL INCIERTO FUTURO DEL DEPORTE RUSO

FUENTE: Le Figaro

Si bien es una práctica común suspender a los atletas que dan positivo por una sustancia prohibida, el caso ruso es especial: la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) quiere excluir a los atletas del país de las principales competiciones durante cuatro años, independientemente de los procedimientos individuales contra algunos de entre ellos. Esta recomendación adoptada por la AMA en diciembre de 2019, enviada para su validación por el TAS, se basa en un texto que sanciona desde abril de 2018 el “incumplimiento” del Código Mundial Antidopaje. Por lo tanto, su principal objetivo es Rusada (Agencia antidopaje rusa), ya implicada en 2016 por haber enmascarado una serie de controles positivos a través del laboratorio de Moscú, e intercambiado muestras de orina de atletas rusos dopados durante los Juegos Olímpicos de 2014 en Sochi.

Esta vez, la AMA acusa a Rusada de haber falsificado los archivos informáticos del laboratorio de Moscú, requeridos a finales de 2018. Pero para los rusos, que defenderán este argumento ante el TAS el viernes, dicho castigo colectivo es legalmente indefendible y contrario a los derechos fundamentales de los deportistas afectados. «Las organizaciones antidopaje deben luchar contra violaciones específicas de las normas antidopaje, no contra la comunidad deportiva de todo un país», subrayó la semana pasada Mikhaïl Boukhanov, director general interino de Rusada.

No obstante, los atletas «limpios» podrán alinearse en la competencia si demuestran su ausencia de recurso al dopaje, prevé la AMA, un dispositivo ya probado en los Juegos de Río en 2016, en los de Pyongcheang en 2018, así como en los Juegos Olímpicos y el Campeonato Mundial de Atletismo de 2019 en Doha. Pero la AMA no dio una explicación concreta de cómo proporcionar esta prueba, y «una de las cuestiones de procedimiento será si le ha pedido al CAS que lo haga y si el CAS estará de acuerdo en establecer directrices sobre el asunto». », Subraya Marjolaine Viret, investigadora y abogada en derecho deportivo en Ginebra. Sin embargo, una disciplina corre el riesgo de ser excluida por completo, sin excepción: el atletismo ruso, objetivo en 2014 de las primeras revelaciones del dopaje institucionalizado.

Cuando la AMA anunció su ya contundente decisión hace un año, la sanción consistía en incluir los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022 y una edición de los Juegos de Verano: Tokio 2020 o París 2024, dependiendo del clima Rusada y posiblemente el CAS respondería. Pero al posponer los Juegos de Tokio un año, la pandemia de coronavirus ha cambiado la situación, y los deportistas de verano ahora se ven potencialmente privados de dos citas olímpicas en lugar de una.

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