Tokio 2020, con sus Juegos ‘malditos’ a causa del coronavirus, ha debido replantear sus escenarios a múltiples ocasiones, según los vaivenes y la evolución de la pandemia.

Hasta ahora, una de las condiciones para la disputa de la cita era la presencia de público en las gradas, algo que se empieza a replantear el Gobierno nipón si la pandemia no está controlada en el verano de 2021.

Esto es lo que se puede inferir de las declaraciones de un político del Partido Liberal Democrático (PLD), el que gobierna en el país del sol naciente, a la agencia de noticias japonesa Jiji Press. Ante la amenaza cada vez más seria de una cancelación definitiva de la cita, se alzan las voces que piden optar por el mal menor, es decir, celebrar el evento a puertas cerradas.

«Es imposible erradicar por completo el coronavirus y celebrar los Juegos de Tokio. Nuestro objetivo es gestionar los Juegos Olímpicos mientras coexistimos con el coronavirus. Hay que celebrarlos aunque sea sin público», aseguró un miembro del partido gobernante que no fue identificado.

El político en cuestión fue más allá y sugirió que una opción para la Ceremonia de Apertura, prevista para el 23 de julio de 2021, sería tener «un representante de cada país, en lugar de una gran cantidad de personas desfilando».

El primer ministro japonés Shinzo Abe afronta la reelección en septiembre y no se puede permitir pasos en falso en este tema, sobre todo ahora que un amplio sector de la opinión pública nipona empieza a ver la cita como un problema más que como una fiesta, y más tras los rebrotes de las últimas semanas en la capital nipona.