Cualquier predicción sobre en qué estado se encontrará la pandemia de coronavirus dentro de un año tiene escasa fiabilidad. El Gobierno de Japón lo sabe y quiere dar ya pasos para asegurar la celebración de los Juegos Olímpico en Tokio en el verano de 2021, después de su aplazamiento de este año.

Entre estas medidas está la de eximir a los deportistas que compiten en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos las restricciones de entrada actualmente impuestas en 159 países. Se quiere que los deportistas controlen su estado de salud y se hagan un test en el plazo de 72 horas tras salir de su país para ratificar que no están contagiados.

A su llegada a Japón se le hará otro test. Sus movimientos estarán restringidos. Podrán entrenar o competir en el período de cuarentena de 14 días después de su llegada, pero sus movimientos se limitarán a ir de su alojamiento a los recintos específicos para el entrenamiento y la competición de sus respectivos deportes.

Aunque tendrán prohibido viajar en transporte público, podrán tomar vuelos comerciales o trenes bala cuando sea necesario, siempre que sigan ciertas precauciones para limitar el contacto con el público en general.

Se espera que el comité organizador local y el gobierno metropolitano de Tokio lleguen a un acuerdo sobre las medidas definitivas en su reunión el 23 de septiembre.