A estadio lleno, sin mascarillas ni distanciamiento social. Finalizada la tercera fecha del Super Rugby Aotearoa, Blues se encuentra como único líder del certamen con 12 puntos tras haber triunfado en sus tres primeras presentaciones.

Este fin de semana enfrentó a Highlanders en Eden Park, su casa, donde se le ve muy cómodo. Los primeros 10 minutos fueron de ida y vuelta, de juego vertiginoso, del mejor rugby del mundo y con el marcador igualado a 10. Un prólogo de un partido excepcional.

El cotejo se llevó adelante con una constante llovizna, pero el espectáculo no defraudó ya que el juego fue de muy buen nivel y con tries de alta factura. Los Blues terminaron el primer tiempo con un trabajado 22 a 10 a favor, con ensayos de Clark, Papalii y Ioane. Pero Highlanders mostró gran resolución y ambición en la segunda mitad estando cerca del triunfo.

La visita logró dar vuelta el resultado con try convertido de Shannon Frizell para dejar las cosas 22-24. Pero Blues anda inspirado y cuando aprieta el acelerador no hay quién lo detenga. Jugando con 14 por amarilla a Ioane, Papalii marcó su segundo try del partido para dejar el definitivo 27-24. En Eden Park, ellos son dueños.

Blues tendrá fecha libre en la cuarta jornada. Volverá a jugar en la quinta y última de la primera rueda visitando a Crusaders en Christchurch, el vigente campeón y el otro candidato al título, que el sábado será rival de Highlanders en Dunedin.