Luciana Aymar, elegida ocho veces la mejor hockista del mundo, vive sus días de cuarentena en Santiago junto a su pareja, Fernando González y su hijo Félix de seis meses, cuya llegada transformó completamente las vidas de dos de los mas exitosos deportistas de sus respectivos países.

De todas formas, La jugadora leyenda de «Las Leonas» se da un tiempo para conversar El Faro Deportivo. Compara el proceso que vivió con Cacho Vigil en Argentina, con el actual momento de las «Diablas» y el cambio de mentalidad para dar el salto a nivel mundial. Desde su experiencia, opinó además sobre el hockey chileno, los nuevos desafíos para los deportistas en confinamiento y su nuevo rol de madre.

¿Cómo evalúas el desarrollo del hockey en Chile durante los últimos años?

“Considero que en los últimos años Chile ha tenido un desarrollo muy importante con la llegada de Cacho Vigil y el cuerpo técnico de Alfredo Castro. Han modificado la estructura y las jugadoras cambiaron su mentalidad a entrenar de una manera más profesional, todos los días y muchas veces doble turno. Chile no estaba acostumbrado a esto, pero si quieren estar en JJOO y Mundiales no queda otra. Han evolucionado un montón, yo las vi jugar el Panamericano de 2019 y ví un Chile renovado, con confianza, con planteamientos tácticos, con una evolución técnica grande. Me acuerdo de los seleccionados de antes, que eran fuertes mentalmente, pero les faltaba más gestos técnicos y planteamientos tácticos. Fue una lástima que no llegaron a los JJOO, pero creo que Chile tiene mucho futuro, que si siguen así los frutos van a llegar y van a estar en las grandes ligas”.

¿Cómo crees que ha influido Cachito Vigil en el crecimiento del hockey chileno?

“Creo que Cacho está en el momento oportuno para Chile, que es un equipo en crecimiento y que necesita un entrenador formador, técnico y táctico, hay que darle tiempo porque no se consigue un cambio de mentalidad, físico, gestos técnicos tan rápido. El lo está logrando y ya van a llegar los resultados. Me hace acordar mis épocas, cuando Cacho tomó Argentina y tuvo que hacer todo un trabajo de base importantísimo. Para poder tener presencia en grandes torneos tuvimos que entrenar todos los días doble turno con nueva mentalidad. La mayoría tuvimos que adaptar nuestra vida en torno al hockey y es algo que está pasando en Chile. Si quieren conseguir resultados tienen que darle prioridad al seleccionado. Lamentablemente es un deporte amateur, por eso se van al exterior porque económicamente no se pueden solventar los gastos. Seria buenísimo que el aporte el gobierno sea mayor para que las jugadoras estén tranquilas entrenando como todos los demás deportes. Me parece que van por un buen camino, ya es un Chile diferente.”

¿Qué le falta al hockey nacional para acercarse a Argentina?

“Son dos equipos diferentes, Argentina ya está acostumbrado a jugar torneos grandes por muchos años. Me parece que Chile lo va a lograr, lo que le hace falta confiar en que pueden estar en grandes ligas y jugarle de igual a los grandes equipos”.

¿Qué recomiendas a los deportistas en estos días de cuarentena?

“Recomendar algo a deportistas en estos tiempos es difícil porque es nuevo para todos. Realmente es un tremendo desafío mantenerse activos desde lo físico y mental porque tampoco hay fecha definida para los Juegos Olímpicos, uno entrena sin objetivo y cuando pasa eso es complicado. Me parece que Chile desde este lado tiene que ayudar a los deportistas a proporcionarles los materiales necesarios para que pueden entrenarse desde su hogar. Obviamente no es un entrenamiento óptimo, pero para tener lo básico y mantenerse activo en este periodo de encierro. Es muy difícil lo que estamos viviendo, desde el deporte, pero también para los que no tienen las necesidades básicas, en la pobreza y los que tienen que salir a trabajar porque no alcanza”.

¿Cómo está Félix? ¿Cómo te ha cambiado este regalo?

“Felix está muy bien viviendo en esta situación nueva. La fecha era para febrero, pero se adelantó, nació en Argentina y pesó un 1.5 kg. Estuvimos 40 días en Neo, fue evolucionando bárbaro y después nos vinimos a Santiago. La verdad es que algunos cercanos allá pudieron conocerlo, aunque en Chile todavía no. Hay algo de tristeza de no poder compartirlo con mi familia, la de Fer y amigos, pero lo siguen por videollamada casi todos los días. Estamos bien y sabemos que todos tenemos que hacer un esfuerzo para sobrellevar esta situación de la mejor manera y que esto se termine pronto”.