Hace 31 años cuando la U, tal como hoy, se acercaba a pasos agigantados al descenso, también en últimas fechas de la competencia debió a enfrentar a Colo Colo y, contra todo pronóstico, lo derrotó  por 3 goles a 0.

Esa victoria le dio un respiro transitorio porque al cabo igualmente descendió.

Aquel partido dejó instalado para siempre la idea que Arturo Salah, a la sazón entrenador de Colo Colo, la había dado una mano a su amigo de siempre Manuel Pellegrini, quien dirigía al elenco universitario, idea que naturalmente carecía de todo fundamento.

Todos sabemos que los clásicos son impredecibles y en oportunidades gana quien menos se espera conforme a las campañas que lo preceden.

Colo Colo, está entreverado en  los primeros lugares, aunque muy lejos del líder Universidad Católica y viene de una rehabilitadora actuación ante Audax Italiano. Su tradicional rival no viene jugando bien aunque muestra ciertos signos alentadores de lucha y de pincelada ofensivas lideradas por Benegas ubicado, al fin como centrodelantero. Poco, muy poco para un Colo Colo con más variantes y capacidades individuales.

Es la fiesta del fútbol chileno y esta vez crucial para uno de los participantes. Sebastián Ubilla delantero azul anticipó que: “No podemos dejar puntos y menos ante Coló Colo. Personalmente no me pesa esa estadística de que no se puede ganar en el Monumental. Es el rival ideal para iniciar nuestra recuperación».

Por su parte, los albos tienen la linda oportunidad para una doble celebración de lujo: derrotar a su rival de siempre y, de paso, permitir que Esteban Paredes  logre su ansiado anhelo de transformarse en el goleador histórico de los torneos nacionales.

El estadio está totalmente vendido para la tarde del  sábado y  el encuentro será dirigido por Roberto Tobar, el mejor árbitro de nuestro medio.

Tobar
Superclásico