Murió marchista mexicano oro en olímpicos de Los Ángeles

Ernesto Canto, el marchista mexicano que estremeció al mundo en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, California, en 1984, murió hoy a los 61 años por cáncer.

Desde temprana edad se vio que Cantó tenía algo especial al ganar en 1978 el centrocaribeño de Atletismo en Mayagüez, Puerto Rico; durante 1980 realizó una gira europea en la cual ganó la Copa Ruse (Bulgaria) con la mejor marca mundial del año (1:19.01 horas).

En 1981 triunfó en la Copa Lugano de Valencia (España), después lo hizo en la Semana Internacional de Caminata, Noruega-Suecia. Fue uno de los mejores pupilos del polaco Jerzy Hausleber, quien revolucionó la marcha mexicana.

Además, en 1983 ganó el campeonato del mundo y se convirtió en el primer mexicano en lograr esa hazaña. La gloria total llegó en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, al ganar la prueba de los 20 kilómetros.

Los éxitos de Ernesto Canto no solo de reducen a Juegos Olímpicos o competencias oficiales; su disciplina y calidad ya las traía desde juvenil. A los 13 años ya competía por México en todo el continente y a los 16 empezó a ganarlo todo: Caracas 1974, Xalapa 1977 y Montreal 1980.

Ernesto tuvo su época dorada en la década de los 80. Se llevó los 20 km de los Juegos Centroamericanos y del Caribe La Habana 1982, después ganó los Juegos Panamericanos de Caracas y el título mundial en Helsinki 1983 y rompió la marca mundial de la hora en el Grand Prix de Softeland, con recorrido de 15 mil 253 metros.

Por todo lo anterior fue denominado por la IAAF como ‘Mejor Andarín del Mundo’ en 20 kilómetros. En los últimos años de su vida, Canto se dedicó a negocios particulares y a dar conferencias sobre su especialidad.

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