Han pasado pocas horas de la imponente premiación de los premios The Best y aún resuenan fuertemente en los medios de comunicación tradicionales y en las redes sociales algunos aspectos de dicho acto.

Hay total coincidencia que la elegancia y el glamour fueron un aspecto sobresaliente y  tanto los conductores como invitados lucieron impecables transformado la entrega de premios en un verdadero espectáculo.

Esta vez la FIFA, a tono con los tiempos hizo partícipe de estos homenajes a las mujeres deportistas. Nuestra  Cristhiane Endler estuvo a punto de recibir la alta distinción como la mejor guardameta del año.

El premio entregado a Lionel Messi nuevamente fue polémico, dado que su campaña en esta temporada fue irregular. Pero al cabo seguimos pensando que es el mejor.

El momento más emotivo fue el destinado al Fair play deportivo. En esta ocasión cayó en manos de nuestro ”viejo conocido” Marcelo Bielsa, que entrenando al Leeds United, de la segunda división inglesa dejó convertir un gol al Aston Villa sin ninguna oposición  de sus dirigios en compensación a un mal cobro del árbitro minutos antes.

El trasandino se hizo representar por  el capitán del equipo, Liam Cooper, quien leyó un discurso escrito por Bielsa que es un canto a los valores y príncipe éticos que deben primar en deporte  al margen del exacerbado profesionalismo que rodea al fútbol.

Un verdadero manual que debiera servir de ejemplo  al mundo futbolístico.