No es la primera vez que se habla de ello y puede que no sea la última. Cierto que ver de nuevo en acción en un ring a Mike Tyson sea el sueño de muchos aficionados al boxeo y que la expectación generada es enorme, más aún cuando delante tiene a otra leyenda del boxeo como Roy Jones Jr.

Pero a nadie se le pasa que ambos púgiles llevan tiempo sin boxear de verdad, lo cual puede ser una arma de doble filo el próximo 12 de septiembre cuando en el ring ubicado en Carson, California (Estados Unidos) desde el inicio de la pelea. Cierto es que se trata de una exhibición –de hecho los más puristas no consideren ni que haya que hablar de boxeo– de sólo ocho asaltos, pero bajo el pecho de ambos púgiles late un corazón de boxeo y en cuanto se pase a la acción puede que éste lata con fuerza.

Y esta situación preocupa. Ya han sido varias las voces que han alertado de la peligrosidad de la pelea, especialmente en el caso de Mike Tyson, dada su mayor edad y el mayor tiempo que lleva alejado de los rings, hace 15 años, cuando Jones (51 años) lo hice en 2018.

Una advertencia que incluso lanzó otra leyenda viva del boxeo como George Foreman y que ahora recupera el presidente del Consejo Mundial de Boxe (CMB), Mauricio Sulaiman, a quien le gustaría que Tyson y Jones usaran protectores en la cabeza y guantes de 16 (453,59 gramos) o de 18 onzas (510,29 gramos), guantes más pesados, que suelen utilizarse para púgiles muy pesados o para entrenamientos específicos; pero ellos ya han anunciado, al menos que cambien, que no van a utilizar ‘cascos’ y que llevarán guantes de 12 onzas (340,19 gramos), ideales para un entrenamiento duro de sparring, que no ofrecen tanta seguridad ni a quien los usa ni al rival.

“La exhibición está programada para el sábado 12 de septiembre, en Los Ángeles, California, una pelea de ocho asaltos, sin casco y con guantes de 12 onzas. Este es un punto que me preocupa. Tanto Tyson como Jones deben usar protectores en la cabeza y usar guantes de 16 o incluso de 18 onzas”, decía a ‘Boxing Scene’ Suliman, quien no pierde la esperanza de que sea así.