El 12 de julio de 1924 se disputó por última vez una carrera de cross country en los Juegos Olímpicos. El ganador fue el mítico Paavo Nurmi, el ‘finlandés volador’, que también se llevó el oro por equipos junto a Ville Ritola y Heikki Liimatainen.

Cuentan las crónicas de la época que la carrera fue especialmente dura, con 40 grados y sobre un terreno pedregoso cubierto de cardos y maleza. Tanto así que sólo lograron terminar la prueba 15 de los 38 participantes. Además sólo había un africano, el sudafricano Len Richardson, lógicamente blanco.

Cien años después, World Athletics quiere recuperar el cross en los Juegos y nada mejor que hacerlo en la misma sede, París. La idea es disputar un relevo mixto con dos hombres y dos mujeres por equipo. Cada atleta correría 2,5 kilómetros antes de entregar el testigo al compañero.

En total participarían 15 naciones. Esta fórmula se viene utilizando ya en los dos últimos mundiales de la especialidad en Kampala 2017 y Aarhus 2019. World Athletics se reunirá con el comité organizador de París 2024 en un futuro próximo para concretar más detalles de la propuesta.