La sprinter jamaicana Shelly Ann Fraser-Pryce mostró hoy cierta desesperación por superar la crisis de la pandemia del nuevo coronavirus y expresó su deseo de volver a la alta competición del atletismo cuanto antes.

El encierro (por el virus) fue bastante malo durante los dos primeros meses. Cerraron el estadio nacional, que es donde entrenamos, remarcó la doble campeona olímpica y nueves veces titular mundial al aire libre, en declaraciones al sitio de la Liga del Diamante.

La atleta de 33 años recordó que al principio sufrió ‘muchos problemas con mis rodillas y mis dedos’, pues debió trasladar su preparación a ‘una pista de tierra’ donde ‘no puedes acelerar al nivel que quieres’.

Era muy difícil y a veces era desmotivador. Teníamos que dividirnos en grupos porque no podían estar en la pista más de diez personas, y teníamos que estar haciendo el trabajo de la pista y el gimnasio espalda con espalda, describió.

La pintoresca velocista, uno de los grandes pilares de la última generación del atletismo mundial, agradeció -sin embargo- la oportunidad de pasar más tiempo con su familia y sus amigos. Ha sido increíble poner las cosas en perspectiva, tener tiempo con mi familia y relajarme, enfatizó.

Ahora, dijo, ya puede entrenar en la pista del principal estadio de su país y está enfocada en la venidera campaña, la cual arrancará el próximo 14 de agosto en Mónaco. Este año, el atletismo ?como el resto de los deportes- sufrió una paralización general a causa de la pandemia y su calendario de competencias debió adaptarse al nuevo escenario.

La Liga del Diamante comenzará en Mónaco y posteriormente irá a Estocolmo, Lausana, Bruselas, Gateshead, Roma, Shanghái y Doha, antes de cerrar en China, en una ciudad aún por determinar. El nuevo coronavirus provocó la cancelación de varias paradas del circuito de la piedra preciosa, como Eugene, Londres, París y Rabat.