En momentos que la ITF dio a conocer una serie de pautas y normas que se tendrán que cumplir de manera estricta cuando se retome la actividad tenística, en Alemania se está jugando un particular torneo de exhibición que reúne a ocho tenistas.

No es un campeonato oficial ni tampoco se computan los triunfos para el ranking mundial pero es un paso al frente hacia la normalidad.

En los partidos no hay público, jueces de línea ni pasapelotas. Sólo los dos jugadores y el árbitro principal pueden estar en la cancha de arcilla de la Academia de Tenis Base de Hoehr-Grenzhausen.

Después de los partidos de ayer no hubo apretones de mano, ni felicitaciones. Tampoco auxiliares de los jugadores, quienes tuvieron que manejar sus propias toallas y llevaron la bebida y la fruta con la que recuperan energía en cada cambio de lado y el desinfectante estaba por todas partes.

“Fue complicado porque es difícil motivarte cuando no hay una fecha para regresar a las pistas. Pero bueno, hace dos semanas ni siquiera estar en una cancha figuraba entre los planes, Creo que todos los que hemos participado estamos felices por volver”, señalo Dustin Brown, ex 70° del renking, quien ganó sus dos partidos ante Constantin Schmitz Jean Marc Werner en parciales de cuatro juegos cada uno en lugar de los seis habituales.

Mientras tanto, Yannick Hanfmann, actual 143° del ranking mundial, comento tras ganar a Johannes Haerteis y a Benjamin Hassan: “Fue como un entrenamiento con un amigo pero sirve para combatir la ansiedad”,

Se espera que la actividad de este fin de semana sea el comienzo de una serie de torneos de similares características esperando el retorno oficial del circuito.