Tour de Francia: Más dudas que certezas

Francia no quiere un Tour sin público y la mayoría de los ciclistas tampoco. Roxana Maracineanu, ministra de Deportes del país galo, insistía el pasado día 1 en que la Grande Boucle no se llevará a cabo a puerta cerrada. «Necesita espectadores, la alegría y la participación en el Tour. Por lo tanto, sólo se celebrará si el público también está autorizado», dijo con contundencia.

Roxana Maracineanu

En tanto Chris Froome, ganador en cuatro ocasiones del Tour (2013, 2015, 2016 y 2017), también ha dado su opinión al respecto. El ciclista del INEOS cree que sí podría celebrarse la carrera sin espectadores, pero se preguntó cómo los organizadores podrían evitar que las multitudes se apelotonen a lo largo del recorrido.

«Podemos hacer la carrera sin público», dijo el británico, «y puede ser retransmitida por televisión. No vas a tener las mismas escenas que tendrías si pasaras por túneles de sólo gente en todas partes y todo lo demás. Tal vez esa es la versión de la carrera que necesitamos ver este año. No lo sé», explica en palabras recogidas por el diario ‘The Guardian’. «En teoría, podemos hacer la carrera, pero creo que la gran pregunta es si los organizadores podrán evitar que la gente salga y se reúna en grandes multitudes», insistió.

Chris Froome

Recordamos que el Tour de Fracia estaba previsto que comenzase el 27 de junio, pero la pandemia del COVID-19 obligó a posponerlo hasta el 29 de agosto. El Gobierno francés ha prohibido realizar reuniones masivas antes de septiembre, pero se permitirá que el Tour siga adelante en su nueva fecha si las etapas iníciales se gestionan correctamente.

Por último en una entrevista con Cyclingnews, la profesora Devi Sridhar de la Universidad de Edimburgo, asesora del gobierno escocés, eminente experta en estrategias de prueba para luchar contra la pandemia de Covid-19 advierte sobre los peligros que correría la organización del Tour. de Francia y los riesgos de una nueva epidemia:

“Es una decisión dolorosa pero no tienen otra opción los organizadores. La sabia decisión es cancelar este año, pues deben sopesar los riesgos con los beneficios. Miles de personas de todo el mundo, reunidas, moviéndose, de ciudad en ciudad, aquí es donde un virus podría prosperar, podría ser la catástrofe asegurada. Ciertamente existe el riesgo de que el Tour de Francia desplace y propague el virus sin saberlo, lo que podría desencadenar una nueva contaminación”.

Y agrega: «Es un problema a largo plazo, un problema crónico. Este virus está aquí para quedarse y volverá. Incluso si Francia tiene el control en agosto, el problema será la gente que vendrá de diferentes países. Podría desencadenar un nuevo grupo de infecciones».

Para terminar añadió: “Las personas que trabajan en el Tour deben estar sujetas a «una cuarentena dos o tres semanas antes de ingresar al país». «No será como el Tour de años anteriores, por ello tendría más sentido cancelar. Parece más lo más realista».

Devi Sridhar

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