La edición número 107 del Tour de France podría no ser aplazada como los Juegos Olímpicos, la Copa América o la Champions League, pero se estudia realizar la competición a puertas cerradas. El evento deportivo tenía previsto empezar el 27 de junio en Niza, para cerrar el 19 de julio en los Campos Elíseos.

No obstante, para muchos esas fechas no parecen ser posibles por la incertidumbre que causa la pandemia actual del coronavirus. “Todo es imaginable. Ya lo hemos hecho con otras competiciones antes. No tiene el mismo impacto ya que el modelo económico del Tour de Francia no reposa sobre la boletería, como es el caso de los partidos de fútbol y rugby”, dijo la ministra de Deportes, Roxana Maracineanu.

La ministra también destacó cómo las medidas de aislamiento y confinamiento afectarían los planes de entrenamiento de los competidores. “Pienso que hoy todo el mundo es consciente y responsable con respecto al período de confinamiento que atravesamos y todo el mundo ha comprendido las razones y los beneficios que eso puede aportar a todos, quedándose en casa y privilegiando más el espectáculo televisado. No sería por tanto tan penalizado, ya que podría seguirse por televisión” añadió Maracineanu.

Maracineanu apuntó que todas las opciones están sobre la mesa, pero consideró inoportuna la cancelación del evento ya que lo considera un duro golpe para al ciclismo mundial.