Cinco de la mañana y Davis Guzmán, de 15 años, se levanta para ir a trabajar a la caleta de San Vicente de Talcahuano. Es un laburo ocasional, por lo que lo llaman cada vez que lo necesitan. Lamentablemente la situación de la pandemia ha afectado los ingresos de su familia y cualquier ayuda en estos momentos es más que bienvenido.

Actualmente vive con sus abuelos y en la casa de al lado están sus padres, ambos sordos mudos. Los principales recursos de la familia se basaban en la venta de sándwich y completos, pero con la emergencia sanitaria y las cuarentenas el negocio se ha visto disminuido.

Luego de varias horas trabajando o estudiando para el liceo, en la tarde tiene tiempo para él. Su pasión es el rugby. Juega de hooker en Pelícanos de Talcahuano, un equipo de la Fundación Vive Rugby que tiene como objetivo formar y desarrollar a jóvenes a través de los valores del rugby, para que puedan ser agentes de cambio en su entorno familiar y escolar.

Al no poder jugar en cancha, por el distanciamiento social, los preparadores físicos del equipo les envían rutinas para hacer en sus casas. El trato es que terminado los ejercicios tienen que enviar una foto al grupo de Whatsapp para avisarles a sus compañeros que han cumplido. Mientras que los sábados, se conectan a través de Zoom para compartir y entrenar todos juntos.

Actualmente Vive Rugby cuenta con 7 escuelas: 3 en la Región Metropolitana, 3 en la Región del Biobío y 1 en la Araucanía. Su programa está orientado para niños y niñas hasta los 18 años, priorizando las zonas rurales con colegios de alto índice de vulnerabilidad. “Encuentro súper bueno lo que hace Vive Rugby. Este deporte no es muy conocido en Chile y la idea es expandirlo a todo el país para que cada vez más personas jueguen rugby”, cuenta Davis.

Davis Guzmán, de gorro, con sus compañeros de Vive Rugby.

Uno de los objetivos de la Fundación es impactar positivamente en la vida de 50.000 personas en los próximos 10 años y seguir creciendo y llegar al menos a 100.000 personas. Para eso el apoyo de empresas como CMPC y Mallplaza, además de todos sus socios, son clave.

“Lo que más me ha enseñado Vive Rugby y este deporte, son principalmente el compañerismo, el respeto a los otros y también que para lograr algo siempre hay que tener mucha perseverancia. Hay que trabajar duro para conseguir los objetivos. Todos estos valores los trato de aplicar en mi vida con la familia, con mis amigos y también en mi trabajo y estudios. Por ejemplo ahora, me toca a mí ayudar en la casa”, explica el primera línea de Pelícanos.

Davis continuará entrenando en casa para volver lo mejor posible a la cancha cuando sea seguro. Su sueño es llegar a ser profesional, tanto en el rugby como con una carrera académica. Troncos, uno de los equipos más importantes de la región ya puso ojos en él ofreciéndole algún tipo de beca para que pueda participar de sus divisiones menores. Pero el hooker es fiel a su equipo y compañeros. Quiere continuar varios años en Pelícanos para crecer con sus mejores amigos.

“Les mando un gran saludo a todos mis amigos de Pelícanos. Tenemos que seguir trabajando duro para ser los mejores. Sigamos haciendo los entrenamientos en la casa y mucha paciencia para que pronto nos veamos de nuevo en la cancha”, cierra enérgicamente Davis.